The Black-Eyed Blonde

La Rubia de Ojos Negros – Benjamin Black

La Rubia de Ojos Negros Alfaguara (2014)

Edición en papel: 336 páginas

Otros formatos: E-Book, Kindle

Título original: The Black-Eyed Blonde

Benjamin Black es el seudónimo que utiliza John Banville (Wexford, Irlanda, 1945) cuando escribe novela negra o policíaca. La rubia de ojos negros supone el regreso del detective Philip Marlowe y ha sido escrita a petición de los herederos de su creador, Raymond Chandler. El nombre de la novela figuraba en una lista de posibles títulos que había elaborado el propio Chandler.

Ambientada en el inicio de la década de los cincuenta, arranca en el momento en el que la rica heredera de un imperio de perfumes, Clare Cavendish, se presenta en la destartalada oficina del detective Marlowe para encargarle la búsqueda de Nico Peterson, un antiguo amante que ha desaparecido. A partir de ahí, asistimos al desarrollo de la investigación de Marlowe en medio de una trama de conflictos familiares, intereses económicos, violencia, drogas, marginalidad y delincuencia hasta llegar a la resolución del caso.

Black/Banville ha sabido recrear a la perfección el canon de la novela negra norteamericana de la época. La acción está narrada en primera persona por el protagonista, Philip Marlowe, con un estilo cuidado pero sin florituras y un tempo ágil y cinematográfico en el que no hay sitio para la reflexión pausada y deductiva propia de la novela policíaca inglesa. Abundan las descripciones de carácter visual y los diálogos breves, cortantes, ácidos y salpicados de argot callejero.

En cuanto a Marlowe, es el detective arquetípico que destila en su narración la ironía melancólica y algo sentimental propia de un hombre derrotado. Philip Marlowe es un buen profesional que apenas gana para sobrevivir, es bebedor, mujeriego y cínico. Y lo suficientemente débil como para involucrarse personalmente en su trabajo. En Marlowe tenemos una suerte de anti-héroe, un nihilista que está de vuelta de todo, con unos valores ético algo difusos y que, consecuentemente, no duda en infringir la ley cuando lo cree conveniente usando, por ejemplo, su juego de ganzúas para allanar domicilios ajenos. Sólamente al final descubrimos en él un código del honor que, aunque básico, parece redimirle en última instancia.

Como la gran novela negra que es, La rubia de ojos negros tiene una estructura narrativa lineal y cerrada en la que el crimen se resuelve aunque ocupe un lugar secundario con respecto al desarrollo de la acción. Lo relevante es la crónica de un ambiente social en decadencia, donde el móvil del crimen tiene su origen en los vicios de la naturaleza humana y en donde el afán de dinero y poder determina el entramado de las relaciones personales y profesionales.

La rubia de ojos negros es una magnífica novela negra de factura impecable, ágil lectura y totalmente recomendable.

 

 

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