Santiago Roncagliolo

La pena máxima – Santiago Roncagliolo

La pena máximaEditorial: Alfaguara (2014)

Colección: Hispánica

Edición en papel: 392 páginas

Otros formatos: E-Book, Kindle

SINOPSIS DEL EDITOR: La tarde de ese viernes, Joaquín se había presentado en el archivo, con aspecto enfermo y pálido. Se había despedido con esas palabras: «Que te vaya bien. Todo saldrá bien». Al parecer, estaba equivocado. Nada había salido bien desde entonces. Lima 1978. Un hombre que porta una mochila sospechosa es perseguido por las calles de uno de los barrios más populares de la ciudad y asesinado a plena luz del día. Pero nadie ha visto nada. El asesino ha elegido el momento perfecto para cometer su crimen: la ciudad se halla en ese instante desierta y concentrada ante el televisor. La selección peruana se juega mucho en el Mundial de fútbol de Argentina. Ocho años después de la publicación de Abril rojo (Premio Alfaguara de novela 2006), su protagonista, Félix Chacaltana, se enfrenta a una nueva serie de crímenes. Estamos en un momento crucial para la historia de Perú. Con la operación Cóndor como telón de fondo, el país se esfuerza por salir de la oscuridad de la dictadura militar con la celebración de las primeras elecciones democráticas en mucho tiempo. Parece que también ha llegado el momento del cambio para Chacaltana, quien se debate entre la obediencia a una madre dominante y su amor por Cecilia, entre el reparo a salir de la protección que supone una vida ordenada y monótona, llena de reglas y procedimientos, y la lealtad a su amigo Joaquín. La pena máxima es un thriller absorbente en el que la política, el fútbol, la lucha por sobrevivir y la muerte se entrelazan con ritmo vibrante. La investigación llevará a Chacaltana a descubrir hasta dónde están dispuestas a llegar algunas personas para defender sus ideales y cómo, en realidad, en el juego de la vida lo peor no es sufrir una falta sino tener que ejecutarla. Esto puede transformarte para siempre.

Mientras tiene lugar la celebración del mundial de fútbol de 1978 en Argentina, Félix Chacaltana, un burócrata obsesionado por el cumplimiento de normas y procedimientos, se ve involucrado en la desaparición y muerte de su mejor amigo, Joaquín Calvo. A partir de un documento imposible de archivar, la vida ordenada de este funcionario se ve alterada sin remedio cuando su celo perfeccionista le lleva al descubrimiento de una verdad que nunca sospechó que pudiera existir. La misma obsesión por el orden que le mantiene alejado de la realidad es precisamente lo que le hará darse de bruces con ella. Es el tiempo de la Operación Cóndor, el terrorismo de estado que aglutinó a las dictaduras sudamericanas de la época para reprimir cualquier tipo de disidencia. El gobierno peruano mira para otro lado y permite que los servicios de inteligencia de Videla se introduzcan en su territorio para secuestrar, torturar y asesinar a opositores políticos argentinos refugiados en Perú. De paso, y dado que se van a celebrar muy pronto unas elecciones generales, sugiere a esos mismos servicios de inteligencia que procedan del mismo modo con determinados ciudadanos peruanos que le resultan molestos.

Todo ello, en medio del entusiasmo que suscita el campeonato mundial de fútbol, con un país paralizado durante la retransmisión de los partidos y una sociedad anestesiada a la que solo le importan los goles de su selección. Además de una novela negra (hay un asesinato y se investiga el crimen), La pena máxima es una novela política de la que se sirve Santiago Roncagliolo (Lima, 1975) para hacer, como él mismo dice, “un corte de mangas al poder”. Hay en la novela bastantes elementos basados en la biografía personal del autor pues sus padres, militantes de izquierda, acogieron en su casa a muchos de estos disidentes refugiados. Los aspectos dramáticos están presentes, no solo en la terrible realidad que llegará a descubrir sino también en la oscura historia de personajes como el padre de su amigo desaparecido, un exiliado de la guerra civil española, o como su propio padre, un maltratador ya fallecido. Pero La pena máxima tiene también aspectos de comedia con momentos y situaciones hilarantes. Chacaltana es un personaje cuya ingenuidad resulta cómica, especialmente a medida que avanza en sus investigaciones. Ese finísimo sentido del humor peruano que hemos visto en Vargas Llosa o en Bryce Echenique está presente en toda la novela y se manifiesta sobre todo en la relación de Chacaltana con su madre, una viuda ultracatólica, controladora y posesiva, que le sigue tratando como a un menor de edad mientras el protagonista está introduciéndose en un proceloso mundo de militares de inteligencia, refugiados argentinos y militantes marxistas locales. También es muy divertida la relación que mantiene con su novia, Cecilia, o con su jefe, un sesentón cuya máxima ambición es trabajar lo menos posible.

El resultado final de la peripecia investigadora de Chacaltana supone su incorporación al mundo de los adultos: “…incluso él estaba dispuesto a refrenar sus ansias por llenar los formularios oficiales. Sí. Sin duda, había envejecido últimamente. Quizá eso era la madurez.”

Santiago Roncagliolo reside en Barcelona. Colabora con el diario El País y obtuvo el Premio Alfaguara de Novela 2006 por su obra Abril rojo.