Narrativa Española

El viento y la sangre – M.A. West

El viento y la sangreEditorial: Navona (2013)

Colección: Navona Negra

Edición en papel: 144 páginas

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Título original: Wind and Blood (versión española y prólogo de Thalía Rodríguez y Alexis Ravelo)

SINOPSIS DEL EDITOR: Danny Morton viaja desde Chicago a Marksonville (Dakota del Sur) en busca de Lorna Moore, su viejo amor, de quien intenta obtener una nueva oportunidad. Piensa que en esta tares le ayudarán los veinte mil dólares que lleva en su maletín. Pero Morton ignora que Rudy Bambridge ha seguido el rastro de sangre que ha dejado tras de sí para hacerse con el dinero. Este es el arranque de una historia de alto voltaje en el que nada es lo que parece, escrita con la fría crudeza de los maestros del género.

RESEÑA: En Mayo de 2013, la editorial Navona publicó una novela perteneciente al género pulp que se presentó como rescatada del olvido por el escritor Alexis Ravelo quien, junto con Thalía Rodríguez, firmaba la traducción al castellano. En El viento y la sangre encontramos un relato perfecto de gánsteres de Chicago, sicarios, rubias cabareteras y localizaciones en anodinos puntos del Medio Oeste norteamericano; una magnífica novela de acción con violencia y sexo, tipos duros que sólo se comunican lo imprescindible (preferiblemente utilizando frases lapidarias llenas de sarcasmo) y malos con ese particular código de honor que tanto nos fascina a quienes nos gustan las historias de mafiosos. Un relato intenso, con capítulos cortos de bellísimos títulos y mucho ritmo narrativo.

Y, ahora, empieza el juego. Resulta que tiempo después de su publicación, el verdadero autor decide salir del armario y revelar su nombre: el mismísimo Alexis Ravelo. Desconcierto general, sonrisa de muchos e indignación de unos pocos (muy, pocos). ¿Qué es lo que quiso hacer Ravelo? ¿Cuáles fueron sus razones y propósitos? Lo ha explicado suficientemente en la prensa y en su blog, Ceremonias y también en una entrevista que tuvo la amabilidad de conceder a El Camino de Ítaca hace poco tiempo.

En primer lugar, quiso llevar a cabo un ejercicio de estilo: el de un escritor que, a pesar de no haber pisado los Estados Unidos en el momento de escribir la novela, domina el género con una perfección absoluta. La descripción de escenarios y personajes es magistral y lo puedo decir porque  conozco la zona, incluso -por increíble que parezca- la localidad de Peoria, en Illinois. El lenguaje austero y contenido que utiliza parece una traducción muy directa del inglés, con una cadencia y unos esquemas sintácticos que hacen del todo verosímil el pensar que el original se escribió en ese idioma. Y esto no es fácil, hay que saber mucho y escribir muy bien. Pero, además, el trabajo es completo. Ravelo creó una perfecta biografía de M.A.West haciéndole nacer en Cincinnati (Ohio) en 1923 y alumbró una espléndida bibliografía del autor con títulos tan sugerentes como Like a Deep and Blue Sleep, Sentimental Journey, Adam’s Heart, Too Slowly, Darling, o The Bambridge Course. En la contraportada de la primera edición -atención: pieza de colección- se incluyen extractos de reseñas laudatorias de revistas clásicas del género y algún crítico. Allí están las trampas que, por supuesto, eran muy difíciles de ver: La revista Spicy Detective había cerrado en diciembre de 1942, justo nueve años antes de que se “publicara” El viento y la sangre y el crítico que define a M.A. West como “un autor de gran calibre”, Kasper Gutman, no es otro que uno de los personajes de El halcón maltés.

En segundo lugar, con esta genial broma, Ravelo ha querido llamar la atención sobre la necesidad de mirar una obra literaria en sí misma y por sí misma, con independencia de las circunstancias del autor, librándola de las etiquetas promocionales y las casillas académicas. Como él mismo nos dijo: “intentaba provocar la reflexión acerca de la importancia o no de la personalidad, ese culto al autor que heredamos, creo, del Romanticismo. Digamos que quise volver a dar importancia al texto, que el libro primara sobre la personalidad del autor”.

Y a fe que lo ha conseguido.

Alexis Ravelo (Las Palmas de Gran Canaria, 1971) es también autor de La estrategia del pequinés (PremioDashiell Hammett 2013, entre otros), La última tumba (XVII Premio Ciudad de Getafe de Novela Negra), Tres funerales para Eladio Monroy, La noche de piedra, Sólo los muertos, Los días de Mercurio, Los tipos duros no leen poesía y Morir despacio. Además, ha escrito varios relatos breves e infantiles.

El patio inglés – Gonzalo Garrido

El patio inglesEditorial : Alrevés (2014)

Colección: Literaria

Edición en papel: 157 páginas

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SINOPSIS DEL EDITOR: La nueva novela de Gonzalo Garrido es una historia íntima y universal sobre la vida, el desencanto y el dolor. El autor de Las flores de Baudelaire centra su atención en los conflictos familiares, en lo injusto de algunos planteamientos de nuestra sociedad, en la dificultad para afrontar nuestro propio destino. El protagonista, Pablo, es un joven de los años ochenta que ha comenzado Derecho y que vive con su familia en un piso que da a un patio inglés. Los fines de semana sale con sus amigos a emborracharse, ha tenido alguna novia y forma parte de un círculo literario que le ha permitido publicar un artículo bastante polémico en un periódico. Sus padres le notan distante, apático y a vueltas con el mundo, una actitud común en la gran mayoría de los adolescentes. Sin embargo, un día, ante el asombro e incomprensión de sus progenitores, abre la ventana del comedor y se lanza al vacío. El patio inglés combina dos monólogos interiores —padre e hijo– que relatan una dura historia familiar, mezclando pensamientos íntimos, reproches mutuos, crítica social y búsqueda de respuestas. Esta novela se suma a una larga tradición literaria –como Carta al padre, de Kafka, o Demian, de Hermann Hesse–, donde las relaciones paternofiliales son causa de incomprensión permanente.

RESEÑA: Bilbao. Principios de los años ochenta. En la antesala de un quirófano, un hombre espera. Al otro lado de la puerta, los médicos luchan por salvar la vida de su hijo Pablo. El joven de dieciocho años, se ha tirado por la ventana de un tercer piso ante la mirada incrédula, atónita y horrorizada de sus padres. Mientras aguarda noticias, un padre abrumado se dirige a su hijo en un monólogo lento y desesperado con el que trata de encontrar las razones que han podido causar un acto tan atroz. Es un monólogo en voz muy baja, sin mayúsculas ni puntos, que recuerdan al de Cinco horas con Mario de Delibes; un conjunto de esas reflexiones que afloran en el momento de la verdad, teñidas de un inevitable sentimiento de culpa.

De Pablo, el hijo, sabemos lo que nos cuenta su padre y lo que nos dicen las páginas de su diario, cuyos extractos en cursiva van apareciendo intercalados en las páginas de la novela. Pablo tiene dieciocho años y estudia Derecho en la Universidad de Deusto. Es un joven infeliz e inseguro que no consigue adaptarse al entorno en el que le ha tocado vivir: obsesionado con las chicas, decepcionado con los amigos, con intereses intelectuales e inquietudes literarias que no logra canalizar. Su diario nos revela un estado emocional en el que actitudes y sentimientos opuestos se suceden sin solución, con el ritmo vertiginoso de una montaña rusa. Tan pronto anhela vivir una Aurea mediocritas (“las personas inteligentes prefieren una vida anónima”, nos dice en la página 20) como sueña con la gloria y escribe artículos de tinta político en El Correo, sin darse cuenta -en su juvenil inmadurez- que está siendo utilizado por adultos que sólo persiguen intereses espurios. Se debate también Pablo entre dos amores: Iratxe y Marta, sin ser capaz de llegar a una conclusión definitiva. Adora a su madre pero, al mismo tiempo, la desprecia. Y, con respecto a su padre, la maltrecha imagen que de él tenía como un hombre conformista, mediocre y cobarde, se hace añicos de forma irremisible tras un terrible descubrimiento con el que se topa de manera accidental.

Al lado de todo esto y mientras espera noticias, un hombre trata de averigua qué es lo que fue mal. En su monólogo catártico, el padre de Pablo repasa su vida, su matrimonio y sus conflictos existenciales. Nos habla de sus sacrificios y de sus renuncias, de ese miedo a perderlo todo que tiene una clase media sin nada a lo que asirse excepto su trabajo, repite los consejos que ha dado a su hijo y justifica las decisiones que ha tomado con respecto a su educación: sólo quería que Pablo tuviera una vida mejor que la que él tuvo.

La segunda novela de Gonzalo Garrido (Bilbao, 1963) supone un claro cambio de registro con respecto a la primera, Las flores de Baudelaire. El patio inglés es una crónica de la incomunicación absoluta entre un padre y un hijo. Pero es también la crónica de una ciudad -Bilbao- inmersa en una crisis social y económica que sufre el azote del terrorismo: “¡Qué pena! ¡Un pueblo con esas virtudes metido en el fango de la violencia!” nos dice en la página 47. El patio inglés es una novela intimista y reflexiva y, en cierta medida, un homenaje a la figura del padre; una novela dura, que no dejará a nadie indiferente y con la que Gonzalo Garrido se ha superado. Un texto imprescindible para quienes vivieron su madurez o su primera juventud en los años ochenta del pasado siglo.

SOBRE EL AUTOR: Gonzalo Garrido es escritor y consultor de comunicación. Promueve el encuentro literario #EBLS y escribe en su blog Literatura Basura. Su novela Las flores de Baudelaire fue finalista de la Semana Negra de Gijón. El patio inglés es su segunda novela.

Nota: El Camino de Ítaca agradece tanto al autor como a la Editorial Alrevés el envío de un ejemplar para su lectura y reseña.

En caída libre – Rosa Ribas

En caída libreEditorial: Viceversa (2011)

Colección: Viceversa Negra

Edición en papel: 350 páginas

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SINOPSIS DEL EDITOR: Un accidente fortuito en el aeropuerto pone en alerta a la policía de Fráncfort. Algo extraño sucede en el mayor aeropuerto de carga del mundo y uno de los más transitados de Europa, y todo parece indicar que se trata de un turbio asunto de drogas. La comisaria Cornelia Weber-Tejedor, de padre alemán y madre gallega, se ofrece voluntaria para infiltrarse entre los más de 70.000 empleados que trabajan diariamente en este fascinante «enjambre» por donde cada mes circulan más de cinco millones de personas. Cornelia, que pasa por un momento personal delicado, adopta con ganas una nueva identidad que la aleja de su día a día, hasta que descubre que su vida está en peligro… 

La historia que nos narra Rosa Ribas (El Prat de Llobregat, 1963) nos recuerda con facilidad cualquier noticia que podemos leer en el periódico. Su protagonista, la comisaria Cornelia Weber-Tejedor, se infiltra en el equipo de limpiadoras del aeropuerto de Francfort con el fin de desmantelar una red dedicada al tráfico de drogas. A través de una trama muy ágil -aderezada con otras dos tramas paralelas- asistimos al desarrollo de las investigaciones y, sobre todo, a la evolución del personaje. Al comienzo de la novela, Weber-Tejedor es una comisaria que decide dejar de lado sus problemas personales para centrarse en su profesión. Pero no cuenta con que el camino que elige va a poner en peligro su objetividad. Desde el momento en el que entra a formar parte del equipo de limpiadoras del aeropuerto, empieza a preguntarse las razones que mueven a algunas de esas mujeres a formar parte de un entramado criminal. Y son unas razones muy poderosas: hijos enfermos, familias enteras en paro, estudios universitarios o profesionales imposibles de emprender por otra vía… La relación con sus compañeras y el obligado aislamiento al que tiene que someterse hacen que sus puntos de vista cambien y que experimente una cierta empatía con las personas a las que está investigando. Al mismo tiempo, sufre problemas de conciencia por tener que participar en la comisión de un delito -introducir la droga que llega en vuelos desde el extranjero- aunque sea, como se recuerda a sí misma varias veces, en aras de un fin superior. Mientras todo esto está ocurriendo, su vida personal está alterada por el fin de su matrimonio, por las relaciones con un amante que es también su subordinado y por la salud de su padre. Todas estas tensiones le llevan a buscar refugio en el alcohol.

En caída libre es una novela de acción, con situaciones de peligro y violencia muy bien contadas. Pero es, sobre todo, una novela de personajes: desde la protagonista hasta cada una de sus compañeras limpiadoras, de sus colegas de la policía y de los miembros de su propia familia. Y es también una novela en la que se habla de otro tema muy actual: la adaptación de inmigrantes de los más diversos orígenes (turcos, polacos, sudamericanos…) a la vida en Europa y el problema de identidad de sus hijos nacidos aquí que eligen -muchos de ellos- continuar considerándose extranjeros como un forma de defensa ante una sociedad que les es hostil. Como contrapunto, el tema de la solidaridad lo representan sus compañeros de la policía que ayudan a la comisaria a salir del callejón al que la investigación del caso le ha llevado.

Una novela cuya lectura recomiendo sin dudar: Interesante, entretenida, ágil y bien escrita.

Rosa Ribas es doctora en Filología Hispánica y reside desde hace veinte años en Francfort. Algunas de sus novelas: Entre dos aguas y Con anuncio (de la serie Cornelia Weber-Tejedor), El pintor de Flandes y La detective miope.

http://www.rosa-ribas.com

Las flores de Baudelaire – Gonzalo Garrido

Las flores de BaudelaireEditorial: Alrevés (2012)

Colección: Narrativa (alrevés)

Edición en papel: 264 páginas

Otros formatos: E-Book, Kindle

SINOPSIS DEL EDITOR: Todos somos traidores en algún momento de nuestra vida. Bien lo sabe el protagonista de Las flores de Baudelaire, Alfredo Maldonado, un reputado fotógrafo en el Bilbao industrial de 1917 que se ve inmerso en una investigación sobre el brutal asesinato de la hija de una de las familias más ricas de la ciudad. Maldonado, un hombre desencantado y con una afición oscura, diseccionará con su humor ácido una sociedad indiferente a la tragedia de la Primera Guerra Mundial. El resultado de sus pesquisas lo llevará a descubrir una trama de complejos intereses familiares y financieros cuyo denominador común será el mal.

La primera novela de Gonzalo Garrido (Bilbao, 1963) gira en torno al asesinato de Anabel Krüger, una niña discapacitada perteneciente a una importante familia de la capital bilbaína. Un fotógrafo local, Alfredo Maldonado, aficionado a los toros y a retratar cadáveres, nos da cuenta en primera persona de sus investigaciones para dar con la identidad del asesino. Además de la historia de un crimen, Las flores de Baudelaire es también la crónica del Bilbao de 1917 y del florecimiento de la gran industria (naval y siderúrgica) y de la banca en la ciudad, a consecuencia de la neutralidad española durante la Primera Guerra Mundial. En medio de este esplendor económico, asistimos también al comienzo de los conflictos sociales derivados de la llegada masiva de inmigrantes que malviven en medio del hacinamiento y la miseria. Una situación de tensión que genera violencia y que contribuirá al auge de los movimientos nacionalistas. Garrido nos describe un Bilbao que ha dejado de ser una pequeña e idílica ciudad para convertirse en un emporio económico e industrial de incomparable pujanza. Es magnífica la ambientación, con escenarios clave en la vida de la ciudad: la Sociedad Bilbaína o la omnipresente Universidad de Deusto.

Las flores de Baudelairenos habla de la traición, gestada a lo largo de muchos años y alimentada por el poderoso deseo de la venganza. Todo ello en medio de una compleja trama de intereses económicos y familiares, en la que el mal se ha enquistado de forma irremediable.

El protagonista, Alfredo Maldonado, es un personaje construído al estilo de los detectives típicos del canon de la novela negra norteamericana: Carácter -en mi opinión- débil, con vocación de permanecer en segundo plano, con una vida personal desafortunada, que acaba involucrándose emocionalmente con un personaje directamente relacionado con la investigación y que no duda en traspasar -eso sí, ligeramente- ciertas barreras de la ética. Me ha parecido muy acertada la profesión que ha elegido Gonzalo Garrido para Maldonado: Ninguna actividad profesional le hubiera cuadrado mejor que la de fotógrafo, alguien a quien sobre todo le gusta observar y analizar la realidad a través de las fotografías que ha tomado.

En la novela predomina el texto sobre los diálogos pero existe el ritmo, que viene marcado por la brevedad de cada uno de los 64 capítulos. En mi opinión, uno de los aciertos más brillantes de la novela estriba en el tono narrativo. Gonzalo Garrido se ha trasladado a 1917 y escribe exactamente igul que lo haría un escritor de esa época. Y no es poco mérito. Cualquier lector sin información previa acerca del autor o del año de publicación, podría creer sin ningún problema que Las flores de Baudelaire fue escrita en la segunda década del siglo XX. Eso supone una capacidad de documentación más que notable, pero sobre todo un dominio de la técnica narrativa admirable. Por ello, recomendamos desde aquí su lectura con la seguridad de que no defraudará a nadie.

Las flores de Baudelaire fue galardonada con el Premio Lee Misterio 2012 a la novela mejor ambientada.

No nos dejan ser niños – Pere Cervantes

No nos dejan ser niñosEdiciones B (2014)

Colección: NB La Trama

Edición en papel: 304 páginas

Otros formatos: E-Book, Kindle

SINOPSIS DEL EDITOR: Ciudadela, Menorca. Cuando María Médem se reincorpora a su puesto de agente de la comisaría local tras una baja maternal, aparecen en la isla dos sexagenarias asesinadas. En el domicilio donde se descubren los cuerpos se dan tres coincidencias: un fuerte olor a algo parecido a la hierbabuena, una misma canción de Raphael reproduciéndose una y otra vez en el ordenador y un orden estricto en todas las estancias. El pasado de la protagonista como integrante del grupo de Homicidios de Barcelona es razón suficiente para que le encarguen una investigación que se presenta compleja. Compatibilizar sus obligaciones de madre con su trabajo, a pesar de las ausencias intermitentes de su marido por exigencias laborales, incluso la turbadora presencia del enigmático Roberto Rial, responsable de la unidad de Homicidios de la central en Madrid, no son ni de lejos la principal preocupación de María. Su verdadero problema tiene nombre y apellido: Amparo García, su suegra. Dormir varios días al mes con medio lecho vacío, trabajar en una comisaría repleta de tipos insensibles y tener un bebé del que ocuparse, pueden convertir la vida en un infierno. Pero tener que vérselas con una suegra insoportable que incluso podría ser una asesina de ancianas, es algo definitivamente peor.

Pues resulta que, gracias a Pere Cervantes (Barcelona, 1971), acabo de descubrir que estaba leyendo lo que se conoce como “femicrime”, un tipo de novela negra en el que predomina la presencia de mujeres ya sea como autoras o como personajes, caso éste último de “No nos dejan ser niños”. Me alegra saberlo, aunque ya antes había leído a alguna autora nórdica de la que no viene al caso hablar aquí. Cada cosa en su sitio. Pero el mejor descubrimiento ha sido el propio Pere Cervantes, a quien -debo confesar humildemente- no conocía.

“No nos dejan ser niños” es una buenísima novela, perfectamente construída , con un nivel de intriga que no decae en ningún momento y que lleva al lector a pasar las páginas sin respirar.

Tiene una estructura clásica, con tres partes que corresponden a planteamiento, nudo y desenlace (Veni, Vidi, Vici, se titulan). Pero además, Pere Cervantes alterna diferentes perspectivas narrativas con lo que consigue dar a su novela un toque ágil y dinámico que engancha. María Médem, la protagonista, es una policía que investiga una serie de asesinatos ocurridos en la isla de Menorca y que se presentan como aparentes suicidios. Casi toda la novela está narrada en primera persona por la propia María, lo que constituye un indudable acierto por parte del autor. En su relato, María refleja perfectamente el universo típico de las mujeres (que trabajan, son madres, esposas, amantes) en el que todo gira y está presente a la vez. Justo lo contrario de los “compartimentos estancos” más propios del carácter masculino. Así que, sí, estamos ante un “femicrime” pero con un gran sentido de la realidad. Y hay más mujeres: sospechosas, víctimas, vecinas, suegra… Pero contamos también  con algunos capítulos en el que un narrador omnisciente nos habla de personajes importantes (Roberto Rial, Bruno Parra) a los que esa tercera persona sitúa, de manera muy acertada, a una cierta distancia de la protagonista. Y tenemos también otra voz, inquietante, que nos habla -en cursiva- desde el punto de vista de la asesina en serie.

El desarrollo de las investigaciones policiales se relata con el rigor y la minuciosidad propios de quien, como Cervantes, conoce profesionalmente ese mundo y hace que la lectura sea apasionante: informes forenses, criminólogos expertos en perfiles de asesinos, especialistas en delitos informáticos y redes sociales…

Al lado de la trama principal, tenemos también otras secundarias no menos interesantes: la de un matrimonio en punto muerto, la del reencuentro con un antiguo amor, la de una víctima de abuso sexual en la infancia o la de una mujer que se enfrenta a una terrible enfermedad.

En definitiva, una magnífica novela negra que además tiene el acierto de transcurrir en una isla española (Menorca) en vez de en una nórdica de nombre impronunciable.

Esperemos que vuelva pronto María Médem.

 

Los cuerpos extraños – Lorenzo Silva

Los cuerpos extrañosEditorial: Destino (2014)

Colección: Áncora & Delfín

Edición en papel: 352 páginas

Otros formatos: E-Book, Kindle

SINOPSIS DEL EDITOR: Mientras pasa el fin de semana en familia, el brigada Bevilacqua recibe el aviso de que el cadáver de la alcaldesa de una localidad levantina, cuya desaparición había sido previamente denunciada por el marido, ha sido hallado por unos turistas en la playa. Para cuando Bevilacqua y su equipo llegan y se hacen cargo de la investigación, el juez ya ha levantado el cadáver, las primeras disposiciones están tomadas y se está preparando el funeral. El lugar es un avispero en el que se desatan todo tipo de rumores sobre la víctima, una joven promesa que venía a romper con los modos y corruptelas de los viejos mandarines del partido y que apostaba por renovar el modo de hacer política. Además, el descubrimiento de su agitada vida sexual, que puede calificarse de todo menos insípida, arroja sobre el caso una luz perturbadora. Pero no hay mucho tiempo para indagar y en esta ocasión Bevilacqua y Chamorro deben apresurar una hipótesis en un fuego de intereses cruzados, en el que la causa de la joven política es también la causa de la integridad personal, de la que el país entero parece haberse apeado.

En su última novela de la serie Bevilacqua, Lorenzo Silva (Madrid, 1966) completa su “trilogía de la corrupción”, de la que forman parte “El alquimista impaciente” y “La marca del meridiano”. En “Los cuerpos extraños”, Silva analiza la corrupción empresarial y económica y sus conexiones con el poder político. El asesinato de una alcaldesa en una localidad indeterminada de Valencia pone al descubierto una trama delictiva dirigida por una organización criminal con la que cooperan activamente determinados elementos del poder político de la zona. Para Silva, la corrupción no es más que una de las manifestaciones de esa realidad fatídica que puede acaecer en cualquier parte. Lo importante para él es la reacción ante el problema: la única posible es el enfrentamiento directo, aunque los recursos sean escasos y dicho enfrentamiento se produzca desde una posición poco importante en la sociedad. Silva se niega a aceptar una actitud de laxitud o contemporización que llevaría necesariamente a la “devastación y disolución de una comunidad”. Esta actitud quijotesca la desarrolla a la perfección el brigada de la Guardia Civil, Rubén Bevilacqua, lector en su juventud de Stendhal y Rilke.

A través de su narración en primera persona, vamos descubriendo los avances en las investigaciones. El marco temporal de la novela es el año 2013, lo que no sólo nos permite comprobar que Silva escribe “en tiempo real ” sino también la evolución y el afianzamiento en la madurez de los personajes. Quizá éste sea uno de los aspectos más destacados de “Los cuerpos extraños”: no la solidez de la trama o la intensidad del ritmo narrativo, sino la profundización en la caracterización de los personajes. Las reflexiones de Bevilacqua y sus conversaciones con Chamorro le sirven a Silva para llevar a cabo una fina crítica social con grandes dosis de ironía que harán al lector sonreír bastantes veces a lo largo de la lectura.

El motivo del título lo explica Silva tanto al principio como al final de la novela. Se lo sugiere la contemplación nocturna del perfil iluminado de dos ciudades: Madrid y Valencia. Primero Madrid, desfigurada por “…los especuladores, que al calor de la fiebre de los años locos… en que el crédito era ilimitado y todo estaba permitido, dieron en incrustarle cuatro torres desaforadas. Monumentos a la soberbia y a la grandeza…” de unas entidades que luego tuvo que rescatar el contribuyente. Luego Valencia y su Ciudad de las Artes y las Ciencias, una suma de edificios “…cuerpos extraños emplazados en la médula…” de una ciudad antigua y cuya iluminación nocturna hacía que pareciera “…aún más fantasmagórica…”. Esas construcciones son el símbolo de unos elementos “…extraños, tan tóxicos como perturbadores…” que se han introducido en un ámbito en el que nunca deberían haber tenido espacio alguno: “…el de los intereses y los asuntos públicos…”.

En definitiva, una novela de plena actualidad, perfectamente construída y que no defraudará.

Otras obras de Lorenzo Silva, además de las citadas arriba: El lejano país de los estanques, La niebla y la doncella, Nadie vale más que otro, La estrategia del agua.

La estrategia del pequinés – Alexis Ravelo

La estrategia del pekinésEditorial: Alrevés (2013)

Colección: Novela Negra

Edición en papel: 320 páginas

Otros formatos: Kindle

SINOPSIS DEL EDITOR: El Rubio dejó de delinquir hace décadas, pero la grave enfermedad de su mujer le hace replantearse las cosas cuando Júnior, un distribuidor local de cocaína, le propone atracar al testaferro de sus jefes en Gran Canaria. Para organizar el asalto, no le costará seducir al Palmera, un parado de larga duración cuyo sueño es abrir un bar, y a Cora, una prostituta de lujo que sospecha cercano el momento en que se esfumen sus encantos. La estrategia del pequinés es mostrarse fiero y aprovechar cualquier despiste del adversario para atacar y huir. Eso será lo que hagan los protagonistas de esta novela cuando descubran que le han pisado la cola a un tigre y se vean inmersos en una persecución frenética en la que irán dejando un rastro sangriento. Parados cincuentones, escorts venidas a menos, narcos, policías corruptos y blanqueadores de dinero pueblan esta novela negra de alto voltaje, una dura historia coral sobre perdedores en la que lo importante no es saber quién es el asesino.

Alexis Ravelo (Las Palmas de Gran Canaria, 1971) ha escrito una magnífica novela de ritmo ágil y cinematográfico en la que la intriga no decae ni un sólo momento. A partir de un arranque espectacular, la acción nos traslada a una Canarias distinta, un lugar en el que, junto a la foto habitual de hoteles y playas, existen también los bajos fondos, la corrupción y el narcotráfico.

La estrategia del pequinés es una novela coral, con una galería de personajes -tanto los principales como los secundarios- sólidamente construídos, creíbles y con un indiscutible fondo de dignidad. El Rubio, el Palmera y Cora son tres perdedores a los que los vaivenes de la vida ponen en una situación límite, de la cual van a intentar escapar huyendo hacia delante al enfrentarse a una red criminal. Una guerra en la que las cartas están marcadas desde el principio pues, como ha dicho el autor, ¿a dónde vas en una isla después de haber pegado un palo? Ravelo nos muestra en su novela cómo la actuación de los personajes responde a motivaciones que cualquiera podría tener: una enfermedad grave, un despido a los cincuenta años o la voluntad de salir de una situación vital no deseada. Ravelo se pregunta cuáles son los mecanismos (existenciales, psicológicos) que pueden inducir a una persona a adentrarse en el mundo de la criminalidad. Durante la lectura, he recordado la película Un día de furia, en la que el protagonista -un anodino empleado de una empresa, con una vida gris y previsible- experimenta la misma transformación.

Merece destacarse la interesantísima evolución psicológica de Tito el Palmera, quien comienza siendo un cincuentón parado de larga duración abandonado por su mujer para llegar a convertirse en un tipo duro que, ante situaciones de gran presión, saca fuerzas que ni él mismo sabe que tiene y hace frente a los problemas sabiendo en todo momento lo que tiene que hacer y asumiendo el precio que va a tener que pagar por ello. Esa es la estrategia del pequinés: la de no acobardarse ante un enemigo claramente superior y aprovechar la sorpresa para atacar.

En esta novela de Ravelo, sabemos en todo momento lo que va a acabar pasando, pero lo que nos mantiene en vilo es saber cómo va a ocurrir el desastre. Como en toda novela negra hay violencia, pero es una violencia sin excesos, la estrictamente necesaria para transmitir al lector la realidad que viven los personajes.

La estrategia del pequinéses también una novela de amor: el amor crepuscular entre el Palmera y Cora. Un amor cuyos pilares más sólidos son la generosidad y la aceptación, sin exigencias o contrapartidas, pero no por ello menos intenso.

El final es agridulce y el mensaje optimista lo tenemos en el epílogo, donde vemos que no todo ha sido en vano y que algunos de los valores éticos de nuestros “pequineses” siguen ahí, inmarcesibles.

Alexis Ravelo es también autor de La última tumba, Morir despacio y Tres funerales para Eladio Monroy. Por La estrategia del pequinés ha sido galardonado con el Premio Dashiell Hammett a la mejor novela negra publicada en 2013.